Gospel

Sacramento

Cierro mis ojos, junto mis manos
como bendición tu fervor
parte del fuego secreto

Inhalo tu olor sobre mi piel
abrimos los ojos en concierto
un canto celestial

Nuestras almas
consagradas como un tesoro
en la casa blanca de los sueños

Derramo en tu agua la ofrenda
de tu boca bebo lo divino
sacias mi sed, me embriagas

Al ritmo del roce alucinamos
hacemos música bailamos
por fortuna y por gracia

El amor nos dejará aturdidos
cuando rompa nuestros muros
con mimos asombrosos.