Memoria del ocaso
Ya no veo al sol traspasar el horizonte
la nostalgia de sus canciones
el aniquilamiento de los colores
abrazar en mis piernas la desdicha
Ya no veo cerrarse la luz en los vértices
la piel amenazada por las garras de la noche
que dejaban mi cuerpo arrebatado
y en mis adentros al día en homenaje
Ya no esfuerzo mis ojos en la penumbra
ni burlo lo negro en la memoria de mi retina
ahora alcanzo al resplandor en una ventana
el borde forzado de un ocaso tenue.